Con el creciente aumento de la esperanza de vida y la crisis económica, existen cada vez más en nuestra sociedad padres mayores que necesitan de la ayuda de sus hijos o familiares para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Este hecho, lleva a numerosas familias a reorganizar el tiempo y los recursos existentes, así como la vida familiar en su conjunto.
Todo ello, así como el hablar con padres adultos-mayores de su seguridad o su salud no resulta nada fácil. En momentos de cambio, la toma de decisiones de un hermano, nieto o hijo suele tener un impacto emocional en otro hermano o familiar. El percibir favoritismo de los padres hacia uno de sus hijos puede crear conflictos, así como se crean cuando la responsabilidad de los cuidados del mayor o mayores recae siempre en un mismo hermano o familiar.
Incluso familias que funcionan de manera armónica pueden experimentar tensión al enfrentarse a dificultades relacionadas con el cuidado de sus familiares mayores. Por ley, los hijos son responsables por igual del cuidado de los padres mayores, aunque tradicionalmente el peso cae sobre de uno de ellos, bien por factores de género, por mayor apego o por proximidad geográfica.
En estas ocasiones, en estos momentos de dificultad la mediación ayuda a las familias a gestionar, de la mejor forma posible y siendo posible establecer acuerdos equitativos, el cuidado de los padres o familiares mayores y toda la movilización de recursos que esto implica.
Ventajas de este tipo de Mediación:
- El mayor, así como el resto de familia involucrada, está informada desde el inicio de la mediación de cuáles serán las características de las mismas.
- Ayuda a desbloquear la comunicación para hablar de temas importantes antes de que sea demasiado tarde o demasiado complejo.
- Ayuda a desbloquear la comunicación para hablar de temas importantes antes de que sea demasiado tarde o demasiado complejo.
- Los padres mayores mantienen su dignidad y autonomía al estar involucrados en la decisión sobre su cuidado.
- Los/as hijos/as pueden dividir o gestionar las distintas responsabilidades: económicas, temporales y de cuidado, con indiferencia de la cercanía o lejanía de cada uno de ellos.
- Es la propia familia la que toma las decisiones y la que con colaboración de todos los involucrados crea un plan propio, de acuerdo a sus circunstancias particulares.
- Mejora la comunicación y fortalece las relaciones familiares, con el fin de que continúen en el tiempo de una forma estable y duradera.
- Permite la reducción de estrés del familiar o familiares cuidadores, así como relaja y diluye la tensión general.
- Permite la reducción de estrés del familiar o familiares cuidadores, así como relaja y diluye la tensión general.
A través de la mediación familiar con nuestros profesionales se tratarán temas como: el lugar de residencia del mayor, la atención socio-sanitaria que va a recibir, la disposición de sus bienes y el tipo de relación ha mantener con los distintos familiares, para el fortalecimiento y conservación de los lazos con los hijos principalmente, y con el resto de las personas con las que se vincula.
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